Si tu empresa es cliente libre, en tu factura eléctrica aparece un cobro por demanda en horas de punta. Y una vez al año puede llegar una reliquidación que no esperabas: un cobro adicional o una devolución. Ambos tienen el mismo origen: el balance de potencia que calcula el Coordinador Eléctrico Nacional (CEN).
Este mecanismo define cuánto paga cada empresa por la capacidad que el sistema eléctrico debe tener disponible para cubrir los momentos de mayor consumo del año. Entenderlo permite anticipar costos y, en muchos casos, reducirlos. En este artículo lo explicamos paso a paso.
El sistema eléctrico tiene que estar preparado para abastecer el momento de mayor demanda del año, no solo el consumo promedio. Mantener esa capacidad disponible tiene un costo, y ese costo se reparte entre quienes consumen energía.
El balance de potencia es el cálculo que hace el CEN para:
La lógica es simple: lo que se reconoce a los generadores es exactamente igual a lo que se asigna a los clientes. El balance siempre cuadra.
En el balance participan directamente las empresas propietarias u operadoras de centrales de generación y de sistemas de almacenamiento de energía. Cada una debe cubrir en el año los compromisos de potencia de sus clientes, ya sea con potencia propia o comprada a terceros.
Tu empresa, como cliente libre, no participa directamente. Participa tu suministrador: la empresa con la que tienes contrato de suministro eléctrico. El CEN calcula cuánta potencia te corresponde, se la asigna a tu suministrador y él te la traspasa en tu factura.
El cálculo tiene cuatro etapas principales.
El CEN toma el consumo de todo el sistema hora a hora durante el año (8.760 horas), identifica las 52 horas de mayor demanda y calcula su promedio. Ese valor es la demanda de punta del sistema y representa el total de potencia que se va a repartir entre todos los clientes.
Este cálculo se hace por subsistema. Hasta ahora han existido dos: Centro Norte y Sur.
Para cada cliente, el CEN toma sus 52 registros de demanda más altos dentro del período de control de punta y calcula su promedio. El resultado es la demanda de punta equivalente de tu empresa.
Solo cuentan las horas dentro de ese período. Una empresa que consume mucho fuera de punta pero poco en punta tendrá una demanda de punta equivalente baja.
Cada empresa tiene sus máximos de consumo en momentos distintos, que no siempre coinciden con las horas de mayor demanda del sistema. Por eso, la suma de las demandas de todos los clientes casi nunca es igual a la demanda de punta del sistema.
Para corregir esa diferencia, el CEN calcula un factor único por subsistema, igual para todos los clientes de ese subsistema. Puede ser mayor o menor que 1: si es mayor, la potencia de cada cliente se ajusta hacia arriba; si es menor, hacia abajo.
Tu retiro de potencia es tu demanda de punta equivalente multiplicada por el factor único. Ese valor se asigna a tu suministrador y es la base del cobro de potencia que llega a tu factura.
El período de control de punta lo propone la Comisión Nacional de Energía (CNE) y lo fija el Ministerio de Energía en el decreto de precio de nudo de corto plazo. Hoy, en los subsistemas Centro Norte y Sur, las horas de punta son:
El resto de las horas del año son fuera de punta. Este período puede cambiar entre años o por medidas excepcionales, así que conviene confirmarlo cada vez. Por ejemplo, en 2020 el Ministerio suspendió la medición de horas de punta en abril, mayo, agosto y septiembre por la pandemia.
Si quieres saber más detalles de la hora punta, puedes revisar nuestro otro artículo al respecto.
Si eres cliente libre pero estás conectado a la red de una distribuidora, el cálculo cambia en un punto clave. El CEN no usa tus 52 horas de mayor consumo, sino tu consumo en las 52 horas en que la distribuidora tuvo su demanda máxima. Esto se conoce como demanda coincidente.
En la práctica, lo que importa es cuánto consume tu empresa en los momentos en que la red de la distribuidora está más exigida, aunque esos no sean tus propios peaks.
Cada mes, tu suministrador te cobra un cargo por demanda en hora punta. En general, este cargo se calcula con el promedio de las 52 demandas horarias más altas registradas en horas de punta durante los últimos 12 meses.
Esa potencia se valoriza al precio de nudo de corto plazo de la potencia, que fija la autoridad en decretos semestrales. Este cobro mensual es preliminar. El monto definitivo se conoce recién cuando el CEN cierra el balance del año.
El balance de potencia se calcula dos veces:
Las diferencias entre ambos cálculos generan una reliquidación. Tu suministrador compara lo que te cobró durante el año con lo que informó el CEN, y la diferencia puede traducirse en un cobro adicional o en una devolución.
Si tu consumo en horas de punta fue distinto al previsto, o si cambió el factor único del subsistema, la reliquidación lo va a reflejar.
El cobro de potencia depende de cuánto consumes en un período acotado: 4 horas al día, en días hábiles, durante 6 meses del año. Eso abre espacio para gestionarlo:
En Enerlink asesoramos a clientes libres en la compra de energía y en la revisión de sus cuentas eléctricas, incluyendo los cobros de potencia y las reliquidaciones. Si quieres entender cuánto te está costando la demanda en horas de punta y dónde hay espacio para reducirla (o exigir las devoluciones), agenda una reunión con nuestro equipo.