Si tu empresa es cliente libre, en tu factura eléctrica aparece un cobro por demanda en horas de punta. Y una vez al año puede llegar una reliquidación que no esperabas: un cobro adicional o una devolución. Ambos tienen el mismo origen: el balance de potencia que calcula el Coordinador Eléctrico Nacional (CEN).
Este mecanismo define cuánto paga cada empresa por la capacidad que el sistema eléctrico debe tener disponible para cubrir los momentos de mayor consumo del año. Entenderlo permite anticipar costos y, en muchos casos, reducirlos. En este artículo lo explicamos paso a paso.
¿Qué es el balance de potencia?
El sistema eléctrico tiene que estar preparado para abastecer el momento de mayor demanda del año, no solo el consumo promedio. Mantener esa capacidad disponible tiene un costo, y ese costo se reparte entre quienes consumen energía.
El balance de potencia es el cálculo que hace el CEN para:
- Reconocer a cada generador (y a cada sistema de almacenamiento) la potencia que aporta para cubrir esa demanda máxima. A esto se le llama potencia de suficiencia.
- Asignar a cada empresa suministradora la parte de la demanda máxima que corresponde a sus clientes. A esto se le llama retiro de potencia.
- Cruzar ambos lados y determinar quién le paga a quién.
La lógica es simple: lo que se reconoce a los generadores es exactamente igual a lo que se asigna a los clientes. El balance siempre cuadra.
¿Quiénes participan?
En el balance participan directamente las empresas propietarias u operadoras de centrales de generación y de sistemas de almacenamiento de energía. Cada una debe cubrir en el año los compromisos de potencia de sus clientes, ya sea con potencia propia o comprada a terceros.
Tu empresa, como cliente libre, no participa directamente. Participa tu suministrador: la empresa con la que tienes contrato de suministro eléctrico. El CEN calcula cuánta potencia te corresponde, se la asigna a tu suministrador y él te la traspasa en tu factura.
¿Cómo se calcula la potencia que se le asigna a mi empresa?
El cálculo tiene cuatro etapas principales.
1. Se identifica la demanda máxima del sistema
El CEN toma el consumo de todo el sistema hora a hora durante el año (8.760 horas), identifica las 52 horas de mayor demanda y calcula su promedio. Ese valor es la demanda de punta del sistema y representa el total de potencia que se va a repartir entre todos los clientes.
Este cálculo se hace por subsistema. Hasta ahora han existido dos: Centro Norte y Sur.
2. Se mide la demanda de tu empresa en horas de punta
Para cada cliente, el CEN toma sus 52 registros de demanda más altos dentro del período de control de punta y calcula su promedio. El resultado es la demanda de punta equivalente de tu empresa.
Solo cuentan las horas dentro de ese período. Una empresa que consume mucho fuera de punta pero poco en punta tendrá una demanda de punta equivalente baja.
3. Se aplica un factor de ajuste
Cada empresa tiene sus máximos de consumo en momentos distintos, que no siempre coinciden con las horas de mayor demanda del sistema. Por eso, la suma de las demandas de todos los clientes casi nunca es igual a la demanda de punta del sistema.
Para corregir esa diferencia, el CEN calcula un factor único por subsistema, igual para todos los clientes de ese subsistema. Puede ser mayor o menor que 1: si es mayor, la potencia de cada cliente se ajusta hacia arriba; si es menor, hacia abajo.
4. Se determina tu retiro de potencia
Tu retiro de potencia es tu demanda de punta equivalente multiplicada por el factor único. Ese valor se asigna a tu suministrador y es la base del cobro de potencia que llega a tu factura.
¿Cuándo son las horas de punta?
El período de control de punta lo propone la Comisión Nacional de Energía (CNE) y lo fija el Ministerio de Energía en el decreto de precio de nudo de corto plazo. Hoy, en los subsistemas Centro Norte y Sur, las horas de punta son:
- De abril a septiembre (el 2026 por excepción fue hasta agosto).
- Entre las 18:00 y las 22:00 horas.
El resto de las horas del año son fuera de punta. Este período puede cambiar entre años o por medidas excepcionales, así que conviene confirmarlo cada vez. Por ejemplo, en 2020 el Ministerio suspendió la medición de horas de punta en abril, mayo, agosto y septiembre por la pandemia.
Si quieres saber más detalles de la hora punta, puedes revisar nuestro otro artículo al respecto.
¿Qué pasa si mi empresa está en la zona de concesión de una distribuidora?
Si eres cliente libre pero estás conectado a la red de una distribuidora, el cálculo cambia en un punto clave. El CEN no usa tus 52 horas de mayor consumo, sino tu consumo en las 52 horas en que la distribuidora tuvo su demanda máxima. Esto se conoce como demanda coincidente.
En la práctica, lo que importa es cuánto consume tu empresa en los momentos en que la red de la distribuidora está más exigida, aunque esos no sean tus propios peaks.
¿Cuánto pago y cómo llega a mi cuenta?
Cada mes, tu suministrador te cobra un cargo por demanda en hora punta. En general, este cargo se calcula con el promedio de las 52 demandas horarias más altas registradas en horas de punta durante los últimos 12 meses.
Esa potencia se valoriza al precio de nudo de corto plazo de la potencia, que fija la autoridad en decretos semestrales. Este cobro mensual es preliminar. El monto definitivo se conoce recién cuando el CEN cierra el balance del año.
¿Por qué llega una reliquidación?
El balance de potencia se calcula dos veces:
- Cálculo preliminar: a más tardar el 31 de diciembre, el CEN comunica los pagos estimados para el año siguiente, que se pagan en 12 cuotas mensuales.
- Cálculo definitivo: a más tardar el 31 de marzo del año siguiente, el CEN actualiza el cálculo con los datos reales del año.
- Revisiones: actores como participantes y titulares de transmisión revisan los cálculos y pueden hacer acotaciones.
- Publicación final: en general en agosto del año siguiente.
Las diferencias entre ambos cálculos generan una reliquidación. Tu suministrador compara lo que te cobró durante el año con lo que informó el CEN, y la diferencia puede traducirse en un cobro adicional o en una devolución.
Si tu consumo en horas de punta fue distinto al previsto, o si cambió el factor único del subsistema, la reliquidación lo va a reflejar.
¿Qué puede hacer tu empresa para gestionar este costo?
El cobro de potencia depende de cuánto consumes en un período acotado: 4 horas al día, en días hábiles, durante 6 meses del año. Eso abre espacio para gestionarlo:
- Conocer tu perfil de consumo en punta. Saber qué procesos o equipos concentran demanda entre las 18:00 y las 22:00 de abril a septiembre es el primer paso.
- Desplazar consumos fuera de punta. Procesos que pueden adelantarse o postergarse algunas horas reducen directamente tu demanda de punta equivalente.
- Revisar las reliquidaciones. Verificar que los montos informados correspondan a tu consumo real, a los horarios de demanda y a los parámetros publicados por el CEN. Enerlink con su servicio de revisión de facturas te ayuda con esto.
- Anticipar el impacto de nuevos consumos. Si vas a incorporar equipos o procesos que operen en la tarde, como la carga de vehículos eléctricos, conviene evaluar su efecto en el balance.
- Previsionar para este gasto. Si ves diferencias entre tu demanda real en punta y lo que te están cobrando, es posible que se te aplique un cobro, que llegará con muchos meses de desfase. Es recomendable mantener un fondo de reserva para este eventual cobro.
¿Necesitas revisar el impacto del balance de potencia en tu empresa?
En Enerlink asesoramos a clientes libres en la compra de energía y en la revisión de sus cuentas eléctricas, incluyendo los cobros de potencia y las reliquidaciones. Si quieres entender cuánto te está costando la demanda en horas de punta y dónde hay espacio para reducirla (o exigir las devoluciones), agenda una reunión con nuestro equipo.
