El auge de los vehículos eléctricos sigue creciendo en todo el mundo, y México no se ha quedado atrás. Con una industria automotriz consolidada y la llegada masiva de marcas asiáticas, las calles están cada vez más pobladas de autos eléctricos y con ellos, crece también la demanda de infraestructura de carga pública. Por eso en Enelink hemos creado esta guía para ayudarte a entender cómo se monta una estación de carga y cómo evaluarla. Ya sea para un negocio o para un proyecto de movilidad, aquí encontrarás todo lo que necesitas para tomar buenas decisiones. Vamos al tema.
Paso 1: Definir el caso de uso
Primero define con claridad cuál será el caso de uso que quieres atender:
- ¿Es una estación para una flotilla privada, o buscas vender carga en carga pública? ¿O un caso mixto?
- ¿Cuál será el principal tipo de vehículos que atenderás?
- ¿La estación operará 24/7 o en horarios específicos?
- ¿Se ubicará en carretera o dentro de una zona urbana?
Estas y otras preguntas son fundamentales para entender bien cuál es la necesidad que vas a cubrir. Con base en estas preguntas podrás decidir cuántos cargadores necesitas, qué potencias son las más adecuadas y otros aspectos técnicos y operativos relevantes.
Paso 2: Definir la estación
El siguiente paso es definir dónde se ubicaría esta estación. Lo ideal es que ya tengas algunos sitios en mente; si no es así, es el momento de comenzar a identificarlos.
Un punto relevante es que los equipos de carga de vehículos eléctricos, incluso los más lentos, son de alta potencia. Por lo tanto, revisar la capacidad eléctrica del sitio es un paso fundamental para plantear tu estación de carga y puede detener todo el proyecto si no está en regla. Aquí te explicamos los tipos de cargadores.
Cargadores lentos o semi-rápidos (corriente alterna, 7 a 22 kW)
Estos equipos requieren 7 kW o hasta 22 kW de potencia cada uno disponible. Una conexión domiciliaria típica ronda los 5kW o 7 kW. Por tanto debes considerar que cada uno de estos cargadores es equivalente a la carga de toda una casa o un apartamento. Esto quiere decir que sitios como un estacionamiento público, donde no hay ninguna infraestructura aparte del estacionamiento mismo, probablemente no tengan la capacidad suficiente para recibir más de uno de estos cargadores.
Cargadores rápidos (corriente continua, 30 a 60 kW)
En cambio, cargadores rápidos, que suelen considerarse entre 30 y 60 kW en corriente continua, requieren mucha mayor potencia. Este nivel es equivalente quizás a un pequeño edificio o a elementos por el estilo (máquinas de nivel industrial, etc.). Por tanto, sí requieren una conexión como mínimo trifásica, pero además con una gran capacidad de transformador, ya sea externo o en sitio. Por ejemplo, un transformador habitual de una estación de servicio está en torno a los 50 kVA, lo que implica que podría recibir un cargador rápido de 30 o 40 kW, debiendo dejar capacidad para el resto de equipos de la estación.
Cargadores ultrarrápidos (80 kW o más)
Por último, cargadores ultrarrápidos, de los que hablamos de 80 a 120 kW para arriba, sí que requieren un transformador en sitio, prácticamente de manera obligatoria para llegar a esas potencias. Como referencia, un edificio de departamentos de 10 pisos puede tener un transformador de 110 kVA para todo el edificio, y aquí estamos hablando de un solo cargador ultrarrápido de 120 kW, que sería más potencia que todo un edificio. Por eso se requiere esta infraestructura de conexión eléctrica tan potente.
Entonces, habiendo confirmado la capacidad eléctrica del sitio, tenemos dos caminos: confirmamos y ajustamos lo que pensábamos que era el ideal de los cargadores que queríamos instalar, o hacemos ante la CFE el proceso de conseguir un aumento de capacidad eléctrica. Debes considerar que cualquier ajuste a la capacidad eléctrica puede ser muy costoso y engorroso: un transformador eléctrico puede duplicar la inversión requerida para una estación de carga, y la CFE puede tardar 12 meses o más.
Paso 3: Inversión requerida
Si consideramos las distintas potencias de cargadores, podemos hacer una aproximación del costo del equipo más una instalación típica.
Cargador semi-rápido de CA (7.4 kW) Para este cargador considera que suele costar unos $35,000 pesos sumando equipo e instalación. Este equipo es el que suele cargar entre 6 y 10 horas la batería completa de un vehículo. Por tanto es un equipo muy útil para usos como estacionamientos, donde un vehículo va a pasar varias horas estacionado, o también en condominios y domicilios particulares. En algunos casos, centros comerciales también han usado este tipo de cargadores
Cargador rápido de CC (30 a 60 kW) En segundo lugar, podemos considerar potencias entre 30 y 60 kW como referencia. Estos cargadores suelen cargar un vehículo en 1 a 2 horas según el tamaño de la batería y la capacidad del cargador. Algunos de estos cargadores vienen con dos conectores, es decir, pueden cargar dos vehículos a la vez dividiendo la potencia por la mitad. Estos equipos suelen costar entre $600,000 y $800,000 pesos en equipo más instalación, dependiendo por supuesto de la capacidad: a mayor capacidad, mayor costo. Considera que no estamos sumando adecuaciones a la capacidad eléctrica.
Cargador ultra-rápido (80 kW o más) Por último, tenemos cargadores ultra rápidos sobre los 80 kW. Por ejemplo: un cargador de 120 kW suele cargar un vehículo entre 30 y 60 minutos, incluso cuando hay dos vehículos cargando a la vez en él. Este tipo de equipo puede costar desde los 2 millones de pesos en el equipo más la instalación. Hay todo un rango de potencias pero hay que decir que los vehículos no necesariamente pueden cargar a la alta capacidad que tiene el cargador. Normalmente deberás considerar el transformador en sitio, que puede duplicar la inversión.
Cargadores tipo split (300 kW o más) Podemos agregar una cuarta categoría que son los cargadores split, que llegan a potencias de 300 o más kW. Estos cargadores suelen tener varios surtidores que permiten hacer una carga simultánea de varios vehículos, distribuyendo muy bien la potencia. Habiendo dicho eso, son equipos mucho más costosos donde la inversión podría superar los $200,000 dólares.
Es importante aterrizar estos valores porque, por supuesto, como todo negocio, hay una inversión de por medio que puede ser bastante alta y por tanto debes confirmar que tengas el capital o acceso a ese capital que te permita comenzar en este negocio.
Paso 4: Optimizar la operación del negocio.
Con todo esto en mente, ahora debes pensar en la operación misma. Ya instalaste el cargador y tienes toda la inversión, pero para poder rentabilizarla tienes que poder operarla de forma impecable. Si tienes el mejor cargador con las mejores instalaciones y todo lo demás, pero no logras una buena operación, al final todo el negocio se cae.
Para ello, en Enerlink hemos desarrollado nuestra aplicación para la carga pública en formato marca blanca, donde el usuario puede encontrar su estación, operarla de forma autónoma y pagar automáticamente por su carga, logrando así una buena experiencia y, por lo tanto, un buen retorno para tu estación. Además cuenta con varias funcionalidades de gestión del retorno, de los precios, comunicaciones con los usuarios, promociones, etcétera.
Nuestra aplicación es tu plataforma aliada para lograr el mejor resultado: es hoy la aplicación con más cargadores en Hispanoamérica y seguimos desarrollando funcionalidades para que siempre genere resultados.
Paso 5: Cálculo de la rentabilidad estimada.
Para este punto hay muchos factores a considerar, como en cualquier negocio de este tipo (por ejemplo, las estaciones de combustible). Entre otros:
- La ubicación
- Los horarios de atención
- El nivel de servicio
- La demanda que hay alrededor
- Competencia existente
- El funcionamiento de los sistemas en general
- El tipo de flotas que haya a tu alrededor (flotas de reparto, servicios tipo Uber, etc.)
Estos y otros factores van a determinar cuál es la proyección que puedes esperar de tu negocio de venta de carga. Para hacer el cálculo de rentabilidad deberías considerar la inversión inicial y luego todos los gastos e ingresos operacionales: precio por cantidad de energía vendida, el costo de esa energía y los costos operacionales como plataforma, pasarela de pago, etc. Para ello, puedes usar nuestra calculadora disponible aquí. [insertar enlace]
Es muy relevante saber que una tasa de ocupación típica de una estación de carga varía entre un 5% y un 25%, es decir, es muy variable según qué tan bien está pensada tu estación y qué tan adecuada es para el público al que quieres llegar. Más allá de si es un cargador rápido, semi-rápido o ultra-rápido, lo más importante es que la estación esté bien pensada para tu público objetivo. Puedes lograr una muy buena rentabilidad con cargadores semi-rápidos en un estacionamiento, así como con cargadores rápidos en una estación de combustible.
Paso 6: Escoger cargadores
Habiendo ya definido la ubicación, la posible inversión y cómo operar los cargadores, te recomendamos que recién entonces te pongas a buscar los equipos, dado que todo lo demás va a definir realmente qué cargadores necesitas.
Aquí hay muchas opciones. Hay marcas que ya se han certificado y se importan directamente a México o incluso que se producen en el país. Otras marcas aún no están presentes y tienen que pasar por todo un proceso de certificación NOM y cumplir con las disposiciones de la CRE, que son las aprobaciones obligatorias para poder operar en la carga pública en el país.
Por ello, si es un proyecto exploratorio, te recomendamos usar marcas que ya estén presentes en México: así tu experimento es una prueba de menor costo y menor tiempo. Una vez que ya entiendes bien el negocio y estás convencido de que quieres desarrollarlo con más fuerza, recién ahí conviene evaluar nuevos proveedores.
Sobre estos proveedores: hay todo rango de precios y funcionalidades. Lo importante es encontrar uno de confianza, que los equipos funcionen bien y que tenga capacidad de brindarte soporte y repuestos en caso de fallas, ya que no puedes tener una estación inoperativa por meses simplemente por la falta de un repuesto.
Sobre compatibilidad, es esencial que los equipos cuenten con el protocolo de comunicación OCPP 1.6J, que es la base de todos los sistemas de gestión inteligente de cargadores, y que tengan capacidad de conectarse a internet, idealmente de forma cableada.
Paso 7: Instalar la estación
Aquí hay ocasiones en que el mismo proveedor del cargador puede hacer la instalación, o puedes buscar tu propio instalador, sobre todo en lugares más alejados. Lo importante es que la empresa o persona que haga la instalación cuente con personal calificado y certificado ante la red CONOCER (en estándares de electromovilidad), garantizando que la CFE apruebe la conexión y deje todo en norma.
Paso 8: Inauguración
Una vez que ya esté lista tu instalación, debes inaugurarla. Por supuesto cada operador escoge hacerlo de distintas formas, pero es esencial hacer algún esfuerzo de marketing para que los usuarios empiecen a llegar a la estación. Por nuestra parte, en Enerlink te apoyamos con funcionalidades para el envío de notificaciones push a través de la propia aplicación móvil y con el uso de créditos promocionales para incentivar el uso.
Sobre todo en el lanzamiento, es esencial que los usuarios sepan que las estaciones existen y las puedan probar, para así llegar rápidamente a un buen nivel de uso.
Paso 9: La operación
Aquí es donde se juega el negocio de verdad. Para ello es importante contar con el soporte que permita que los usuarios tengan la mejor experiencia de carga y que, cuando exista algún eventual problema, haya una solución para ellos. Por eso, nuestra aplicación incluye soporte en tiempo real por nuestro equipo de ingenieros dedicados. Entre los casos más comunes están:
- Dudas respecto a los pagos
- Problemas de los cargadores que se solucionan con un reinicio remoto desde nuestra plataforma
- Reporte de cargadores en mal estado, donde tú como operador debes procurar repararlos en el menor tiempo posible
- Problemas de conectividad de internet que dificulten la operación
Una vez completada la carga, resulta fundamental asegurar el recaudo por el servicio de energía. Aunque parezca una obviedad, la realidad técnica presenta desafíos. Ante diversas modalidades de fraude, en Enerlink hemos integrado en nuestra plataforma protocolos diseñados para mitigar riesgos y prevenir, con la mayor eficacia, que existan consumos sin el pago correspondiente. Al final del día, todo se resume en este punto, y por tanto es esencial que cuentes con un aliado que te entregue las mejores herramientas de recaudo.
A medida que vayas conociendo tu estación y a tus usuarios, puedes empezar a trabajar otros elementos que potencien tu negocio:
- Convenios de precio con flotas
- Comunicaciones por redes sociales
- Concursos con premios de cargas
- Créditos promocionales
- Mensajes de fidelización a los usuarios
Paso 10: Considera la expansión
Una vez que ya probaste el negocio y conociste cómo opera una estación de carga, toca entonces considerar si quieres expandir. Al expandirte deberías repetir varios de los pasos que ya describimos en esta guía, mientras que otros ya los tendrás resueltos.
Puedes también empezar a probar con otras marcas de cargadores, otras potencias, otros tipos de uso. En todos los casos seguiremos acompañándote con la mejor aplicación para que tu red de carga logre el mejor resultado, considerando que ya operamos más de 40 marcas distintas de cargadores conectados a nuestra plataforma.
Esperamos que esta guía te ayude a implementar la mejor estación de carga para impulsar tus negocios de la mano de la mejor tecnología de Enerlink. Seguimos trabajando juntos para impulsar la electromovilidad en México y toda Latinoamérica.
Si tienes más dudas respecto de cómo se monta una estación de carga, escribe en nuestro formulario y te contactaremos para más información. ¡Nos vemos en tu próxima carga!
Quiero monetizar una estación de carga
Preguntas frecuentes al evaluar una estación de carga
¿Puedo poner cargadores ultra rápidos?
Para ello, debes ver si es que tienes la capacidad eléctrica, requieres un transformador en sitio. Pero además considera la inversión, que es sobre los 2 millones de pesos.
¿En cuánto tiempo recupero la inversión en una estación de carga?
Dependerá mucho del horario de atención, la ubicación, capacidad de los cargadores y más. En promedio, vemos tiempos entre los 3 y los 7 años.
¿Cuánto tiempo demora instalar una estación de carga?
La instalación en sí es rápida, desde un día para cargadores semirápidos o dos semanas en cargadores ultrarápidos. Pero debes considerar también los tiempos de importación del equipo, si es que aplica, que pueden ser dos meses. Y, si no tienes energía en sitio, los tiempos de la CFE para darte esa potencia, que pueden ser sobre los doce meses.
¿Cómo puedo cobrar por la carga a los clientes de un cargador eléctrico?
Las opciones son:
- Con un terminal bancario en sitio que debe ser operado por alguien.
- Con una aplicación como la de Enerlink, que permite que los usuarios paguen directamente con su tarjeta de crédito o débito pre-ingresada.