La movilidad eléctrica está transformando la forma en que nos desplazamos y también la necesidad de contar con una infraestructura de carga confiable. En México, el incremento en las ventas de vehículos eléctricos e híbridos enchufables, impulsado por la llegada de nuevas marcas y una mayor oferta de modelos, ha abierto oportunidades para empresas, desarrolladores inmobiliarios, estaciones de servicio, centros comerciales y operadores de flotillas.

Sin embargo, instalar una estación de carga implica mucho más que adquirir un cargador. Es necesario evaluar aspectos técnicos, eléctricos, financieros y operativos que determinarán si el proyecto será rentable y escalable a largo plazo.

En esta guía te explicamos, paso a paso, qué debes considerar antes de invertir en una estación de carga para vehículos eléctricos en México. Desde la selección del sitio y el tipo de cargador, hasta la operación, rentabilidad y expansión del negocio.

 

Paso 1. Define el objetivo de tu estación de carga eléctrica 

Antes de revisar equipos o solicitar cotizaciones, es indispensable entender qué necesidad buscas resolver. La finalidad de la estación determinará prácticamente todas las decisiones posteriores.

Algunas preguntas que vale la pena responder desde el inicio son:

  • ¿La estación será para uso privado o estará abierta al público?
  • ¿Estará destinada a una flotilla, a clientes externos o a ambos?
  • ¿Qué tipo de vehículos utilizarán los cargadores con mayor frecuencia?
  • ¿Operará las 24 horas o tendrá horarios específicos?
  • ¿Se ubicará dentro de una ciudad, en carretera, en un centro comercial o una zona industrial?

Responder estas preguntas permite dimensionar el proyecto y definir aspectos como el número de cargadores, la potencia requerida, la experiencia que ofrecerás a los usuarios y el modelo de negocio más conveniente.

Un proyecto bien planeado desde esta etapa evita inversiones innecesarias y facilita que la infraestructura pueda crecer conforme aumente la demanda.

Paso 2:  Evalúa la ubicación y la capacidad eléctrica disponible 

Una vez definido el objetivo del proyecto, el siguiente paso consiste en seleccionar el lugar donde se instalará la estación.

Los cargadores para vehículos eléctricos consumen una cantidad importante de energía y no todos los sitios cuentan con la infraestructura necesaria para instalarlos. Esto puede determinar la viabilidad del proyecto, por eso es importante la capacidad eléctrica disponible en el inmueble.

Es recomendable solicitar una evaluación eléctrica del sitio para conocer si la instalación existente puede soportar la carga requerida o si será necesario ampliar la capacidad contratada con la Comisión Federal de Electricidad (CFE). 

A continuación te mencionamos los tipos de cargadores para tu evaluación.

1. Cargadores de corriente alterna (CA)

También conocidos como cargadores lentos o semirrápidos, normalmente ofrecen potencias que van de 7 a 22 kW.

Estos equipos pueden demandar una cantidad de energía similar a la que consume una vivienda completa. Esto significa que un estacionamiento convencional, un edificio o un comercio podrían requerir adecuaciones eléctricas incluso para instalar uno o dos cargadores.

Este tipo de solución suele ser ideal para corporativos, hoteles, hospitales, condominios, estacionamientos públicos, centros comerciales, porque en estos lugares los vehículos permanecen estacionados durante varias horas, permitiendo una carga completa sin necesidad de utilizar equipos de mayor potencia.

2. Cargadores rápidos de corriente continua (CC) 

Cuando el objetivo es reducir significativamente los tiempos de carga, los cargadores de corriente continua representan la mejor alternativa.

Generalmente trabajan entre 30 y 60 kW, aunque existen configuraciones superiores dependiendo de la aplicación.

Debido a su demanda energética, normalmente requieren instalaciones trifásicas y transformadores con suficiente capacidad para alimentar el equipo sin afectar el resto de la operación del inmueble.

Por esta razón suelen instalarse en carreteras, terminales de transporte, centros de distribución, empresas con flotillas eléctricas.


3. Cargadores ultrarrápidos

Los equipos ultrarrápidos, con potencias superiores a los 80 kW e incluso de 120 kW o más, representan el nivel más alto de infraestructura de carga.

Requieren un transformador dedicado y una infraestructura eléctrica diseñada específicamente para soportar esa demanda.

Como referencia, un solo cargador ultrarrápido puede consumir una potencia comparable a la requerida por un edificio completo de departamentos.

Antes de contemplar este tipo de soluciones, es indispensable realizar un estudio eléctrico detallado y evaluar tanto la inversión como los tiempos de autorización con la CFE para incrementar la capacidad instalada. 

Cualquier ajuste a la capacidad eléctrica puede ser muy costoso y engorroso, un transformador eléctrico puede duplicar la inversión requerida para una estación de carga, y la CFE puede tardar 12 meses o más.

Paso 3: Calcula la inversión necesaria 

Uno de los aspectos que más interés genera al iniciar un proyecto de infraestructura de carga es conocer cuánto costará la inversión.

La respuesta dependerá principalmente del tipo de cargador, la potencia requerida, las condiciones del sitio y las adecuaciones eléctricas que sean necesarias.

Aunque cada proyecto es diferente, estas son algunas referencias generales para el mercado mexicano.

Cargador semirrápido de 7.4 kW. kW 

Este tipo de solución representa la opción más accesible para comenzar.

Considerando equipo e instalación, la inversión suele rondar los $35,000 pesos, aunque el monto puede variar según las características del inmueble.

Generalmente permite recargar la batería de un vehículo entre seis y diez horas, por lo que es una excelente alternativa donde los vehículos permanecen varias horas detenidos.

Cargador rápido de 30 a 60 kW

Cuando se busca ofrecer una experiencia de carga mucho más ágil, la inversión aumenta considerablemente.

Dependiendo de la potencia y configuración del equipo, el costo suele ubicarse entre 600,000 y 800,000 pesos, incluyendo la instalación estándar.

Estos cargadores pueden recuperar gran parte de la batería en aproximadamente una o dos horas y algunos modelos permiten atender dos vehículos simultáneamente mediante el reparto inteligente de potencia.

Es importante recordar que estas cifras no contemplan posibles ampliaciones de capacidad eléctrica.

Cargador ultrarrápido

Para proyectos que requieren tiempos mínimos de carga, existen equipos de 80, 120 kW o capacidades superiores.

En estos casos, la inversión puede comenzar alrededor de 2 millones de pesos, considerando únicamente el equipo y su instalación.

Sin embargo, debido a que normalmente requieren un transformador dedicado y obras eléctricas adicionales, el presupuesto total puede incrementarse de manera importante.

Cargadores tipo split 

En proyectos de gran escala también existen soluciones conocidas como Split System, capaces de distribuir hasta 300 kW o más entre varios dispensadores de carga.

Este tipo de infraestructura está orientada a corredores de carga de alta demanda, operadores especializados y grandes redes públicas, donde la inversión puede superar fácilmente los 200,000 dólares.

Pero más allá del costo del cargador, conviene elaborar un presupuesto integral que contemple:

  • Infraestructura eléctrica.
  • Obra civil.
  • Instalación.
  • Plataforma de administración.
  • Mantenimiento.
  • Costos de operación.
  • Crecimiento futuro.

Una planeación financiera adecuada permitirá estimar con mayor precisión el retorno de la inversión y la rentabilidad del proyecto.


 

Ahora que conoces los aspectos técnicos y la inversión necesaria para instalar una estación de carga, el siguiente paso consiste en aprender cómo operarla de forma rentable. En nuestro siguiente artículo te explicamos cómo administrar una red de carga, calcular su rentabilidad y hacer crecer tu negocio.

Enlace al segundo artículo: ¿Cómo operar una estación de carga para vehículos eléctricos y convertirla en un negocio rentable?

Preguntas frecuentes al evaluar una estación de carga

¿Puedo poner cargadores ultra rápidos?

Para ello, debes ver si es que tienes la capacidad eléctrica, requieres un transformador en sitio. Pero además considera la inversión, que es sobre los 2 millones de pesos.

¿En cuánto tiempo recupero la inversión en una estación de carga?

Dependerá mucho del horario de atención, la ubicación, capacidad de los cargadores y más. En promedio, vemos tiempos entre los 3 y los 7 años.

¿Cuánto tiempo demora instalar una estación de carga?

La instalación en sí es rápida, desde un día para cargadores semirápidos o dos semanas en cargadores ultrarápidos. Pero debes considerar también los tiempos de importación del equipo, si es que aplica, que pueden ser dos meses. Y, si no tienes energía en sitio, los tiempos de la CFE  para darte esa potencia, que pueden ser sobre los doce meses.

¿Cómo puedo cobrar por la carga a los clientes de un cargador eléctrico?

Las opciones son:

  1. Con un terminal bancario en sitio que debe ser operado por alguien.
  2. Con una aplicación como la de Enerlink, que permite que los usuarios paguen directamente con su tarjeta de crédito o débito pre-ingresada.

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