Si eres nuevo en el mundo de la electromovilidad, es probable que te hayas hecho esta pregunta mientras esperas frente a un cargador público: ¿Por qué cargó rapido del 10 al 50%, pero luego parece que los minutos no pasan?
No es un fallo de tu auto ni del cargador. Se trata de la curva de carga, un concepto técnico fundamental para optimizar tus viajes y proteger la vida útil de tu batería.
La curva de carga es la representación gráfica de cómo varía la potencia de carga (kW) que recibe un vehículo eléctrico a medida que aumenta el estado de carga de su batería (SoC o State of Charge).
A diferencia de un vehículo a combustión interna, donde el combustible entra al mismo ritmo desde que el tanque está vacío hasta que se llena, la batería de un vehículo eléctrico gestiona la entrada de energía de forma dinámica a través del BMS (Battery Management System).
Para entenderlo de otra manera, imaginemos un estadio de fútbol vacío:
En una batería, este "caos" se traduce en calor. Reducir la potencia al final del proceso evita que las celdas de litio se degraden prematuramente.
Factores que afectan la velocidad de carga
Además del porcentaje de batería, existen otras variables que influyen en tu experiencia en la estación de carga:
La electromovilidad eficiente no se trata solo de vehículos y cables; se trata de cultura de carga, datos y fluidez.
Preguntas Frecuentes:
|
1. ¿Qué es la Curva de Carga? |
Es la representación gráfica de cómo varía la velocidad (potencia) a la que se carga la batería de un vehículo eléctrico a lo largo del tiempo, generalmente medida en kW. |
|
2. ¿Por qué los coches eléctricos cargan lento al final? |
Los coches eléctricos reducen la potencia de carga a partir del 80% para evitar el sobrecalentamiento y proteger la vida útil de las celdas de litio. Este proceso es gestionado automáticamente por el Sistema de Gestión de Batería (BMS) del vehículo para garantizar la seguridad y durabilidad. |
|
3. ¿Qué factores influyen en la Curva de Carga? |
Además del Sistema de Gestión de Batería (BMS), hay otros factores que pueden influir en la velocidad de carga. Entre los factores más comunes se encuentran: la temperatura ambiente y la temperatura propia de la batería, los cargadores de uso compartido, los límites de potencia de los conectores, estado de la degradación de la batería, entre otros. |